Cómo curar la neumonía: Todo lo que debes saber

La neumonía es una enfermedad inflamatoria causada por una infección en los pulmones, por lo cual afecta a este órgano y sus funciones vitales. Para que una pulmonía, como también se le conoce, llegue a manifestarse primero tiene que existir algún tipo de infección de en el organismo y del cual si no se llega a tratar con tiempo este pasa a evolucionar a la enfermedad como tal.

Cómo curar la neumonía

La infección comienza con el “ataque” de diversos microorganismos en los alvéolos. Una vez que inicia este ataque es cuando comenzamos a manifestar la tos, siendo esta una especie de respuesta que ayudará a expulsar a dichos microorganismos de las zonas afectadas.  Ahora bien, si nuestro sistema inmune se encuentra débil es obvio que necesitará más refuerzos que una simple respuesta de alerta orgánica y es allí cuando se debe acudir instantáneamente al doctor para que pueda darnos el diagnóstico apropiado.

La prevención es la base de toda  medicina, por lo que se puede evitar este tipo de enfermedades manteniendo nuestro sistema inmunitario lo más fuerte posible ya sea con una alimentación sana o medicación apropiada. Además sin dejar a un lado que los aficionados al cigarrillo tienen más probabilidades de contagiarse de esta enfermedad, por lo que hay que fomentar al rechazo de su consumo.

Tratamientos caseros

Es importante reconocer que la neumonía para muchos pacientes se presenta con los típicos síntomas de falta de aire y sensación de dolor en el pecho, además de la fiebre, ganas de toser, fatiga, entre otros. Estos síntomas pueden aparecer entre un lapso de tres a cinco días y si antes de ello no ha podido consultar con un médico para que le dé un diagnóstico puede realizar estos tratamientos caseros sin dificultad alguna.

Hay que destacar que estas recomendaciones en casa aplican efectivamente si las acompañamos de fármacos o medicinas que nos recomienden los especialistas en la medicina, ya que de no atacar el problema directamente solo prolongará y empeorará el problema.

Baños con vapor

Los baños con vapor son excelentes para despejar las vías respiratorias, en especial si presentamos cantidades de mucosidad que nos afectan tanto a toser como al respirar.  En sí nos el vapor nos relajará y calmará un poco los malestares. Todo lo que deberás hacer para darte estos baños será poner a calentar un poco de agua como para bañarte y que hierva lo suficiente como para que te impregnes con su vapor.

También puedes usar la otra alternativa de dos vasos de agua oxigenada,  más una taza de sal gruesa y añadirla al agua caliente con la que te vayas a bañar.

Té de jengibre

Si tienes una raíz de jengibre en casa puedes realizar una infusión con esto y tomarla al menos una dos veces al día, preferiblemente en la mañana y en la noche. Lo mejor de preparar este té en casa es que puedes añadirle limón y miel para aclarar un poco el malestar que puedas tener en la garganta. Solo tendrás que calentar las tazas de agua necesarias que vayas a consumir para el té y agregarle unos dos centímetros de la raíz de este poderoso remedio.

Ajo y cebolla

Pueda que no sea uno de los remedios más agradable al paladar de muchos pero sí que es uno de los más efectivos para tratar la neumonía. Todo lo que tendrás que hacer para preparar este tratamiento en casa será picar unos dientes de ajo y al menos media cebolla si lo crees conveniente. Pícalos en trozos muy finitos y añádelos a un vaso con agua. Mézclalo bien y asegúrate de beberlo por las mañanas.

 

 

 

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