Mascarillas caseras para la piel grasosa

La piel grasosa es muy común tanto en hombres como en mujeres, aunque es un problema que afecta sobre todo a los más jóvenes. En la adolescencia se producen diferentes cambios hormonales, lo que genera que muchas veces tengamos la piel grasosa, para la cual se recomienda aplicar diferentes cremas y mascarillas, ya que muchas veces es esa piel grasosa la que genera acné.

Las mascarillas para la piel grasosa son ideales para aplicar directamente en las regiones en donde se nos acostumbra a generar más grasa, es por ello que en esta ocasión mencionaremos algunas mascarillas que podrás elaborar tú mismo.

Si buscamos exfoliantes naturales, sin duda alguna debemos mencionar que la avena es un ingrediente que no puede faltar en nuestra mascarilla. Recomendamos mezclarla con jugo de limón y una clara de huevo para conseguir hidratar mejor la piel. Recomendamos aplicar esta mascarilla una vez al día, preferentemente de noche. Luego de 20 minutos, podremos retirar la mascarilla de nuestro rostro.

Otra mascarilla para la piel grasosa que recomendamos aplicar en nuestro rostro es la que se encuentra compuesta por pepino, jugo de limón y una clara de huevo. Recomendamos procesar el pepino y luego mezclarlo con los otros ingredientes. Una vez que hayamos retirado de nuestro rostro esta mascarilla sentiremos una sensación fresca en nuestra piel, y es gracias a las propiedades del pepino que permite abrir nuestros poros, evitando que la grasa se acumule en nuestra piel. Esta mascarilla también es ideal para las arrugas y las manchas de la piel.

Las propiedades antioxidantes del tomate lo hacen ideal para la piel, es por ello que recomendamos aplicar una mascarilla compuesta por un tomate maduro, jugo de limón y avena directamente en nuestra piel, al menos una vez al día.

También podremos elaborar otra mascarilla con avena y miel, la cual nos permitirá no tan solo tratar la piel grasosa, sino que también nos permitirá hidratar nuestro rostro, lo cual es ideal para combatir el acné. La miel tiene propiedades únicas que permiten combatir las bacterias, es por ello que al aplicarla directamente en nuestro rostro nos permitirá nutrir y eliminar las impurezas que muchas veces se adhieren a nuestra piel y nos causan problemas.

Antes de aplicar cualquier mascarilla, recomendamos lavar con agua abundante y jabón nuestro rostro o las partes de nuestra piel en donde aplicaremos la mascarilla, para lograr aprovechar todas las propiedades de los ingredientes que utilicemos para nuestras mascarillas.

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